
En mayo se cumplió un año del gobierno del canciller, sin embargo y aunque parezca extraño, ni la coalición, ni las reformas ni el modo de gobernar han hecho sentir el regreso de Alemania a las grandes ligas como lo fue hace más de una década. Es cierto que la política alemana si algo tiene es un sistema de encuestas confiable donde los ciudadanos emiten su opinión sin entrar en conflicto, aunque en el gobierno anterior las diferentes formas de pensar se estaban estancando y clasificando entre izquierda y derecha la llega de Merz pareció terminar con esta tensión y así los ciudadanos encontraron una forma más libre en la expresión de su opinión. En este punto encontramos algo interesante, a medida que se cumple un año del gobierno las encuestas han mostrado un amplio rechazo a la forma de gobernar del canciller. El llamado intenso y decido del “cambio político” como lo llamo en su momento ha sido calificado por los alemanes como un desastre, las encuestas muestran que un 83% de la población está insatisfecho del gobierno, los sondeos le dan un 2,6 sobre 10 de calificación. A medida que avanza el gobierno la coalición no logra tener resultados claros, estamos ante la continua pelea política que Alemania conoció durante el gobierno de Scholz. Las encuestas de intención de voto dan muestra de la mala situación política al CDU le otorga un 24%, al SPD un 14% mientras que a la oposición Alternativa para Alemania tiene un 28% lo cual significa un momento difícil calificado como una crisis política. Esta crisis de preferencia electoral, de caída en la imagen política del canciller no solo es un golpe a su partido, sino también muestra el descontento que tiene la gente sobre la coalición formada. En algunas emisiones televisivas hablan del fuerte descontento que existe entre los alemanes, el politólogo berlines Stefan Richter declaro “Merz está pagando el divorcio entre su discurso de campaña y la realidad del gobierno”. Y es que mucho de lo que prometió en campaña como evitar un endeudamiento del país, y realizar reformas concretas para lograr que la economía creciera quedaron en eso en parte del discurso político. La realidad que se vive es muy diferente. A partir de las nuevas reformas anunciadas, sumadas a un casi nulo crecimiento económico y los claros desacuerdos entre la coalición ponen al canciller Merz en un crítico nivel de confianza. Para los alemanes la situación actual es cada vez más difícil, acostumbrados a una estabilidad económica, los efectos de las peleas de la coalición, las dificultades que ofrecen los paquetes económicos, el manejo de la crisis energética y sus precios, así como el aumento de la inflación hacen que los alemanes estén más inseguros, el duro revés que tiene la Industria y que era la fortaleza del país ahora no ve una salida clara. Por su parte el canciller Merz admitió su preocupación sobre las encuestas y sobre como perciben los alemanes al gobierno, en una entrevista televisada por su primer año en el gobierno declaro “son encuestas que me preocupan. No se trata de mí personalmente, sino del Gobierno, se trata de sí la gente confía en que los partidos del centro puedan resolver los problemas”, esta es la crisis política más fuerte que ha vivido un canciller alemán; porque la evaluación de su gobierno de su partido y del partido en coalición están mostrando que no hay un eje político en conjunto para sacar a Alemania de la situación en la que esta. Como resultado del mal manejo político es evidente que la ultraderecha alemana sigue en aumento, en este punto hay que recordar que la derecha ha manejado un discurso donde habla sobre rescatar lo que era Alemania una Alemania nacional, ante esto Merz siempre estuvo convencido de endurecer la política migratoria y con esto terminaría el avance del AfD, sin embargo, hoy vemos que no solo se trata de la migración de trata del proyecto político en su conjunto. El profesor Marc Debus de la Universidad de Maguncia lo explica “los estudios de ciencias políticas demuestran que cuando un gobierno incluye el tema de la migración en la agenda, y, por lo tanto, se alinea con las posiciones de los partidos populistas de derecha o adopta su retórica, esto fortalece a los populistas de derecha” efectivamente no solo ha sido este tema sino el económico. Debido a la crisis política que enfrenta Merz ha empezado a circular una posible sustitución de canciller. El nombre que ha circulado en los medios es del primer ministro de Renania del Norte-Westfalia Hendrik Wüst. En declaraciones oficiales hechas en Berlín se dijo “claramente era un rumor”, sin embargo, la situación escalo cuando en la última reunión del CDU ambos personajes estuvieron juntos, el ministro Wüst no hizo ninguna declaración mientras que Merz indico que “Alemania tiene la fuerza para un nuevo comienzo”. Es probable que en Berlín se estén ajustando algunos cambios en la coalición, la pausa de verano que esta pronto por llegar le viene bien a la crisis política de Merz, puede ser la ocasión de hablar sobre cambios en la propia coalición o quizá de una nueva estrategia, lo cierto es que Alemania está estancada y no solo en el ámbito económico, sino que el político ya no responde de forma contundente y esto seguirá teniendo sus efectos en la sociedad.
Es consultora y analista independiente en Alemania. Trabaja en áreas de investigación y consultoría sobre los siguientes temas: política y relaciones entre la Unión Europea y América Latina, cooperación internacional de Alemania, migración e integración en Alemania. Fue profesora en la Technische Hochschule Aschaffenburg. Integrante del programa de formación como mediadora lingüística y cultural en Aschaffenburg, Alemania. Es miembro de la Latin American Studies Association (LASA), con enfoque en las relaciones Unión Europea–América Latina y el papel de las diásporas en la diplomacia internacional. Ha sido invitada por la Universidad de Berlín a participar en diversas investigaciones sobre América Latina. Colabora con la revista CIDOB d’Afers Internacionals como revisora de artículos académicos. Sus publicaciones se centran en la sociedad civil y su vínculo con la Unión Europea. Ha sido entrevistada por la agencia alemana GIZ sobre política exterior alemana. En México, fue asesora en la Cámara de Diputados. Desde 2009, forma parte del grupo de asesores europeístas de la Delegación de la Unión Europea en México.



